De Sabiñán, siempre hay mucho que hablar.
Por Mª José Sánchez.

Publicado en la revista

"Enebro" nº 21
de enero de 1999

Sabiñán...nuestro querido pueblo...

¡Cuántos relatos se han escrito de ti!

En los programas de fiestas de nuestro Patrón S.Roque, en esta revista Enebro, artículos en algunos periódicos de la comarca, etc..., etc...

Siempre ha habido personas que han poetizado las cosas, los lugares, las costumbres, en fin, todo lo relacionado con Sabiñán.

¡Existen tantos escritos que son tan cariñosamente análogos entre sí!... ¿Porqué? Pues es muy sencillo de explicar y todos lo sabemos. Es el gran amor que nos mueve hacia las cosas nuestras. ¡Es que hay sangre aragonesa! Dicen algunos que somos algo “cabezones”, pero sobre todo nobles.

Siempre, a todo el mundo, en general, nos ha gustado “nombrar” de una u otra forma Sabiñán.

A veces nos saldrá mejor, y en ocasiones peor, pero lo más importante es participar poniendo nuestro granito de arena a esa gran pirámide de dichos sobre nuestro pueblo.

Me gustaría describir como veo a nuestro pueblo, diciendo ideas que me surgen de improvisto, otras ya las he escuchado anteriormente que se quedan grabadas para siempre. Porque Sabiñán inspira escribir, porque Sabiñán no es solo un nombre, no es solo un pueblo...es un cúmulo de valores, de historias vividas, vividas en la calle de mil colores, que con el azul del cielo y el verde del llano, se mezclan entre sí, formando un color turquesa, alegre y a su vez sereno. De nuestro árbol tan famoso y anciano y desde otros puntos se divisa tanta riqueza para nuestros ojos. Allá se ve nuestra ermita, fortaleza de fe con sus centinelas S.Roque y los pinos que la rodean resguardándola en verano e invierno.

Nuestro valle regado por el Jalón; cuando cruza Sabiñán, nos saluda con su rugir del agua, la corriente parece más alegre al chocar con el puente de piedra.

¡Hasta el agua sabe que hay tronío! Cuantas veces el río ha llorado la pérdida de su inseparable amigo, “el olmo”. Pero además está más contento porque tiene otro nuevo amigo “El olivo del abuelo” con su dedicatoria.

Nuestros frutales llevan fama, viveros y plantas. ¡Hasta pegatinas hizo Pocholo! ¡Qué razón tienes amigo!. Está S.Miguel un poco olvidadico pero tiene su jardincico.

La Iglesia de S.Pedro tiene nombradía, por bonita, elegante y bien cuidada.

No nos falta de nada: centro de Salud, farmacia, Ayuntamiento, tiendas, peluquerías, carnicerías, bares y cafeterías. Bancos y Cajas de Ahorros ¡para guardar la pesetilla! ya se sabe que: un grano no hace granero pero ayuda al compañero. Si buscas un constructor, fontanero o pintor, lo hacen que es un primor.

Hace poco en la radio comentaban sobre trabajos de artesanía aragonesa y a Sabiñán se referían por su cestería.

Tenemos nuestro propio pasodoble ¡ojo! que nadie nos lo doble, el cual también sabe tocar nuestra banda municipal. Joteras, joteros y bailadoras que ensayan junto con la rondalla. Nuestro ruiseñor particular que siempre en nuestro recuerdo está.

Por plazas que no falten. La de España, la Muñoza y la de la Señoría en la que los abuelos por el día pasan un ratico de algarabía.

Ese refrán que algunos dicen: Si vas a Sabiñán llevate pan, que por el camino...

¡Me gustaría saber a mi! ¡Quién lo inventaría! ¡Porque teniendo tres panaderías y que pregunten a los forasteros, quien no ha sido invitado para las romerías!

He conocido a muchas personas que han venido a vivir a nuestro pueblo y por motivos de la vida se han tenido que volver a marchar, quedaron muy agradecidos del calor de nuestras gentes. Comentaban que se llevaban un gran sabor de boca, yo les tomaba el pelo y des decía que: ¡como se lo iban a llevar, si pasteles como los de aquí no los lograrían encontrar!

Amigos y amigas lectores termino de contar, aunque es muy difícil de parar, porque de Sabiñán hay mucho que hablar. Me despido deseando a todos mucha paz y felicidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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