SABIÑÁN FRUTERO, HORTICULTOR Y ARBORICULTOR |
Publicado en la revista "Enebro" nº 27-28 de octubre de 2000 y nº 29 de enero de 2001 |
En este artículo firmado por CARTIER está copiado literalmente (a excepción de unas erratas) del libro EDICIONES REGIONALES dedicado a ARAGON. Figuran fotografías con título al píe y que detallo tal cual: Vista panorámica de Sabiñán. Una pera Manteca Williams. Magnífico fresón de Sabiñán. Unas cerezas de las que los árboles de Sabiñán se encuentran cuajados durante su época. Rosas; he aquí un ejemplar verdaderamente digno de estar sobre el pecho de la mujer más hermosa del mundo. Otra variedad de rosas verdaderamente notables que se admiran en Sabiñán. Frutas de Aragón, frutas de España, he aquí un magnífico puesto de venta en Zaragoza. Ciruelas, otra de las frutas que da fama a Sabiñán, Las fotografías que ilustran este artículo fueron cedidas por el importante horticultor de la época D. Pascual Sanjuán. SABIÑÁN PIDE CON VERDADERO DERECHO su estación ferroviaria, ya que, aunque parezca inverosímil, la vía de M.Z.A. pasa a 200 metros del pueblo y la estación más próxima dista 2 kilómetros Es Sabiñán uno de los pueblos más ricos de la provincia de Zaragoza, por la laboriosidad de sus hijos, que saben aprovechar la fertilidad de su hermosa vega. Cuenta Sabiñán con 1865 habitantes; sus calles están urbanizadas, y para la enseñanza tiene cuatro escuelas unitarias y una de párvulos, siendo para el turista digna de admirar la Casa de los Condes, en la que en una urna se guarda como gran reliquia la calavera del aragonés predilecto Benedicto XIII. La riqueza principal de Sabiñán es su agricultura y, principalmente, la de los productos de su famosísima huerta, en la que se produce en abundancia riquísimas frutas y hortalizas, aceite, cereales, zumaque, etc., y se crían hermosos viveros de árboles frutales, de los que, como de sus frutas exquisitas, se hace una gran exportación a toda España y al extranjero. Ahora bien; Sabiñán, cuyo crecimiento progresivo se destaca de año en año por la laboriosidad de sus hijos, que saben cuidar y acariciar las entrañas de su tierra, es una víctima de la Compañía de Ferrocarriles de M.Z.A., que al proceder noble y humanitario de este pueblo en la última catástrofe ferroviaria, atendiendo con gran generosidad a las múltiples víctimas, no ha cumplido aún la promesa que hizo de construir una estación de ferrocarril, dándose el caso verdaderamente increíble de que pasando la vía del tren a menos de doscientos metros del pueblo de Sabiñán, tengan que transportar sus frutos a la estación de Paracuellos, que dista más de dos kilómetros, con el perjuicio consiguiente para los laboriosos exportadores de Sabiñán, de pérdida de tiempo, gasto de tracción y peligro para el producto, y sin ningún beneficio para la Compañía, o más bien perjuicio, ya que de día en día verá disminuir las facturaciones de este pueblo por el aumento de tracción mecánica para hacer sus exportaciones por carretera y, sobre todo, si se lleva a cabo la construcción de una que, partiendo del pueblo de Sabiñán, enlace con la general de Madrid a Francia en el Puerto Cavero. Por las informaciones que hemos podido obtener la Compañía de M.Z.A. no se encuentra dispuesta a acceder a los deseos del pueblo de Sabiñán por tener éste puesto veto, a causa de no haberse prestado en la época de la construcción del ferrocarril a que pasasen por un antiguo puente los materiales precisos, por lo que la Dirección que tenía proyectada la estación en Sabiñán la trasladó a Paracuellos, donde encontró todas las facilidades que por lo visto las autoridades de entonces de Sabiñán no pudieron o no quisieron dar. Hoy la Compañía alega distintas razones para no establecer la estación, como son los discos, proximidad de uno a otro, posibles confusiones, y otra serie de razones técnicas inadmisibles. Y ya que de la Compañía de M.Z.A. se fueron del Consejo de administración distintos elementos por no considerarse convenientes para la República e incluso el señor Maristany y otros directores también tuvieron que presentar la dimisión, bueno será que los que hoy están al frente vean este asunto sin mirar el “referéndum” de la época de construcción, ya que los que hoy trabajan en Sabiñán nada tienen que ver con las autoridades de antaño, y sí, como lo han demostrado a la misma Compañía con su proceder humano y caritativo, se han hecho acreedores a la recompensa de poseer una estación que por su tráfico y por la importancia de sus exportaciones bien ganada se la tienen. Nosotros, consecuentes con nuestro programa de atender aquellas peticiones justas, empezamos esta campaña en pro de la estación de Sabiñán, y en todos los ALBUMS regionales que hemos de publicar trataremos este asunto, poniendo las cartas sobre el tapete, pues es preciso que en estos tiempos de democracia, justicia e igualdad no se consienta un arbitrariedad como esta de tener la vía férrea pasando por el pueblo y para poder subir al tren se tenga que andar más de dos kilómetros. Además, para la rápida solución de este problema, que con tanta justicia reclama el pueblo de Sabiñán, haremos que intervengan con energía las fuerzas vivas de la provincia, Diputación, Cámara de Comercio, Cámara Agrícola, Prensa, etc., y solicitarán del ministerio de Obras públicas que exija a la Compañía de Ferrocarriles de M.Z.A. la construcción de la estación ofrecida, pues no es tolerable que un pueblo que tan honradamente contribuye al engrandecimiento de la economía nacional, se le abandone así, con grave perjuicio para ésta y con un mayor aún para sus legítimos intereses, producto de la laboriosidad de sus hijos. Si hubieses estado, lector, en Sabiñán, tus ojos hubiesen visto cómo la naturaleza sabe corresponder a los desvelos y al trabajo constante de los hombres que cuidan sus árboles y sus plantas. Ni en los jardines valencianos, ni en los cármenes granadinos, ni en las quintas que besa la brisa de esa famosa costa azul, pude ver tal variedad de flores, ni tan bellos ni divinos colores. ¡Qué aroma! ¡Qué fragancia la de aquellas rosas! ¡Qué colores los de aquellos claveles reventones! ¡Qué violetas dobles de varios colores! ¡Qué magnificas tonalidades de aquellos jacintos de Holanda! Y, sobre todo, qué variedad de rosas; allí, por secciones, en los distintos viveros, las vi de bengala, híbridas, de té, musgo, rosales trepadores, en fin, toda esa gama que la Naturaleza sabia hizo para que podamos admirar su grandiosa obra; y si llegas a Sabiñán en época de fruta, entonces también verás algo sorprendente: te encontrarás con que las ramas de los árboles no pueden casi con el peso de su fruta; verás albaricoques moniquí, paviot, real fina y zaragozanos que te harán sentir el deseo de alzar el brazo para arrancar unos cuantos y saborearlos y quedar convencido de sus exquisiteces; también contemplarás ciruelas en todas sus variedades; ciruelas reina, reina claudia, dorada, violeta o difana, ciruela de la rosa, ciruela dama negra, o, mejor dicho, cascabelillo, reina claudia gigante, japonesa, fraila, en fin para qué cansarte; encontrarás toda la variedad de esta fruta que los ingleses llaman “reina de las frutas”. Verás manzanas, peras en todas sus variedades, melocotones, cerezas, en una palabra: admirarás todas las clases de frutas que existen, ya que Sabiñán es verdaderamente un emporio frutero. Te preguntarás, lector, qué hace con tanta fruta. Se envía a toda España y se exporta al extranjero, pero no ayudados por Cámaras de Comercio, ni por el Gobierno, ni por la Compañía de Ferrocarriles, ni de vapores; no, nada de eso; al contrario, todo ese tinglado no hace ora cosa que poner trabas a la iniciativa particular de los hijos de Sabiñán; la fruta la exportan al extranjero la mayoría de la veces en comisión, y como allá no se cuenta con elementos que puedan dictaminar cómo llegó la fruta, hay frutero en Sabiñán que en una buena cosecha se arruinó, por ser el consignatario a quien envió todo cuanto recolectó y compró, un desaprensivo, y al remitir las liquidaciones todo lo arregló con una nota en la que se especificaba que no llegaron los envíos en condiciones para la venta y que hubo que arrojar al mar la mercancía... Pero estos contratiempos no les asusta a los hijos de Sabiñán, que siguen luchando, y hoy es un Manuel Vincueria Delgado que sale para París, Londres y Holanda para visitar estos mercados y asentar las bases de su futuro negocio; otro día es un Mariano Uriol, de esa firma tan conocida en todo el mundo, que visita todas las plazas europeas; más tarde es uno de los hermanos Acerete el que lleva la parte comercial; luego el competentísimo José Arévalo, y así todos van desfilando por las grandes capitales europeas y consiguiendo mercados para los frutos de Sabiñán, pero todo a fuerza de sacrificio, a fuerza de labor y lucha, ya que aquí y allá el elemento oficial nunca le tendió la mano para preguntarle: ¿Qué necesitas? Y los buenos hijos de Sabiñán ven cómo en el extranjero existen magníficos vagones frigoríficos para la fruta, cómo se organizan trenes fruteros, cómo se afina en las tarifas ferroviarias, cómo se hace propaganda de la fruta de los países competidores como California, Africa francesa y Estados Unidos; y entonces deben sentir toda la amargura que sentimos los españoles al vernos tan desamparados y tan solos, y al establecer comparaciones, ¡qué diferencia de los transportes ferroviarios extranjeros con los españoles! Las compañías españolas sólo piensan en el aumento de tarifas y en el entorpecimiento de los negocios; dándose el caso curiosísimo que siendo la frontera de Canfranc la más próximas a Sabiñán y por tanto la más necesaria para la fruta, ya que ésta sufriría menos en el viaje y tiempo, sea la tarifa más económica por Irún, donde el recorrido es mayor. Las expediciones por Canfranc no van normalmente; por Irún, si tardan tres días en llegar las frutas a París dentro de esos “vagones persianas”, al cruzar toda la Rioja, toda Navarra y las Vascongadas en esos días estivales donde el sol español dice aquí estoy, aunque estén bien preparadas y envasadas, necesariamente tienen que estropearse, máxime si se tiene en cuenta las muchas paradas que hacen esos trenes mercancías en las estaciones a pleno sol, los topetazos de los vagones al efectuar las maniobras, en fin todo eso que sufrimos los que viajamos constantemente por España y que podríamos contarte, lector, como un verdadero calvario, ya que no es todo el servicio ese par de trenes especiales, expresos y rápidos donde viajan los potentados, los hombres públicos y los que nos gobernaron y nos gobiernan; para hablar de los ferrocarriles es preciso haber viajado en esos correos y en esos mixtos y no haber podido pagar otra clase más que tercera; entonces verás como no son agradables los viajes, y como no se puede hablar bien del detestable servicio y material de las Compañías ferroviarias españolas. Esto es verdad, desgraciadamente, y también es verdad las desigualdades. He aquí el caso de la región murciana: los envíos fruteros se hacen pagando tarifa de pequeña velocidad y sin embargo el servicio de esta mercancía se hace en gran velocidad. ¿Las razones? Es la lógica; la fruta debe tener una tarifa reducidísima y la rapidez y la comodidad del transporte debe ser la base, ya que el precio que obtenga el labrador depende exclusivamente de como ésta llegue al mercado consumidor; y si la tarifa de gran velocidad no puede aguantarla debe ser la más reducida la que se le cargue y que disfrute del medio más rápido para llegar a destino. ¿Por qué esta medida no es general? Lo ignoramos; lo cierto es que el emporio frutero de Sabiñán no la disfruta, así como tampoco, y como en otro lugar decimos, tiene estación de ferrocarril pasando éste a menos de doscientos metros. ¿Que es insignificante lo que exporta? He aquí una relación de lo enviado de Junio a Septiembre del pasado año. Peras, 235.000 kilos. Manzanas, 260.000 kilos. Melocotones, 54.000 kilos. Ciruelas, 520.000 kilos. Cerezas, 21.500 kilos y Albaricoques 390.000 kilos, y de otras variedades, hasta dar el contingente de un 1.801.500 kilos. Esto por lo que se refiere a fruta; por lo que respecta a arbustos y plantas no tenemos estadística a mano que demuestre la importancia de estos envíos, pero siendo los viveros de Sabiñán los más importantes de España y existiendo allí firmas como la de Manuel Sanjuán, Arévalo, Hernández, Pascual Sanjuán, Mariano y José Uriol, José Raga, Domingo Acerete y otras muchas importantes, es de suponer que el contingente que de transporte dé este ramo debe ser también muy importante. Y, lector, para qué seguir; lo expuesto te demostrará claramente que es cierto que existen representantes en la circunscripción, que hay Cámaras de Comercio. Delegaciones españolas en los diferentes países extranjeros, en fin, una serie de hombres e instituciones que tienen la obligación de estudiar y preocuparse de la riqueza de esta nuestra patria, pero que desgraciadamente sólo se hace política. El tiempo va pasando y sólo el tiempo va corrigiendo defectos y cediendo a las exigencias del moderno vivir, pero es bien doloroso para el que trabaja y tributa el ver cómo lo problemas fundamentales de la riqueza española se desatiende y lo que es peor no se le concede ninguna importancia. Y hablamos así, doloridos por cierto, al ver que ahora en los Estados Unidos, con motivo de la elección de nuevo Presidente y del positivo levantamiento de la ley seca, Italia y Francia están ya haciendo propaganda de sus vinos y nosotros los españoles, los vinicultores por excelencia, teniendo una representación en las Cortes y estando la industria vinícola completamente en crisis, nos hemos cruzado de brazos dejando a la iniciativa particular la conquista de aquel importante mercado, que podría ser para España una compensación de los ridículos contingentes que nos están imponiendo para nuestra exportación casi todas las naciones europeas. Si como muestra basta un botón, este botón bien claramente dice a los hijos de Sabiñán el camino a seguir, y si esa Agrupación Frutera de Calatayud logra cuajar, ella puede ser la que dé la pauta para la prosperidad y el engrandecimiento de estos hombres que han logrado a fuerza de tesón y trabajo imponer en el extranjero los frutos de Aragón, verdadera riqueza de la patria chica, y hacer que el nombre de Sabiñán se conozca en Europa entera. CARTIER En este artículo, figuran las siguientes fotografía y que detallo con título al píe tal cual: Vista panorámica de Sabiñán. Una pera Manteca Villians. Magnífico fresón de Sabiñán. Unas cerezas de las que los árboles de Sabiñán se encuentran cuajados durante su época. Rosas; he aquí un ejemplar verdaderamente digno de estar sobre el pecho de la mujer más hermosa del mundo. Otra variedad de rosas verdaderamente notables que se admiran en Sabiñán. Frutas de Aragón, frutas de España, he aquí un magnífico puesto de venta en Zaragoza. Ciruelas, otra de las frutas que da fama a Sabiñán. Además de unas fotografías del Támesis y al fondo una magnífica visión de Londres, uno de los más importantes mercados de la fruta española, de un depósito de frutas de Aragón en el mercado Central de París, etc., etc., también vemos unos anuncios de: - Casa Mariano Uriol, con fotografías de D. Ricardo, D. Francisco, D. Jesús y D. Ignacio Uriol. - La firma Vincueria, con fotografías de D. Manuel Vincueria Delgado, D. Francisco y D. Manuel Vincueria Lázaro. - Viveros Manuel Sanjuán (D. Pascual Sanjuán, sucesor). - D. Tomás Ibáñez (fotografía), exportador de frutas. - D. José Uriol Barra (fotografía), exportador de frutas y plantas. - D. Joaquín Gumiel, frutas y árboles. - D. Ezequiel Lacruz (fotografía), arboricultor. - D. Pascual Arenas, molino harinero y panificadora. - Establecimiento de Arboricultura ALFONSO SANJUAN, con fotografías de D. Alfonso Sanjuán y sus hijos D. Félix y D. Alfonso Sanjuán. - D. Evaristo Lacruz (su fotografía y de sus empleados), serrería mecánica y envases para frutas. - Panificadora de Sabiñán . Isidoro Sanz. - D. Prudencio Villalba (fotografía), arboricultura y tratante en frutas. - El popular ganadero D. Manuel Embid Sanjuán. - Establecimiento de Arboricultura de Sabiñán de Don José Arévalo (fotografía). - D. Domingo Acerete Val, arboricultura, horticultor, floricultor y exportador de frutas. - Fábrica de embalajes para frutas de D. Patricio Hernández. - D. José Raga y hermano, arboricultura, horticultura y frutas de Aragón. |
Vista panorámica de Sabiñán en 1932
Fotografía de un mercado de la época que aparece en el artículo.
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