¿SOY DE ARAGÓN? Por Miriam Silva Catalán |
Publicado en la revista "Enebro" nº:22,de abril de 1999. |
| -"Que pregunta mas tonta; por supuesto que soy de Aragón"- pensarán algunos. -¿Seguro? -¡ Y a mucha honra ! Responderá cualquier orgulloso que se haya visto medianamente ofendido por semejante pregunta. Sin embargo, ser aragonés, no sólo es cuestión de orgullo o de sentimiento; a menudo las leyes no reflejan lo que sentimos o lo que nos parece mas lógico y habitual. Sucede entonces que: ... sintiéndonos muy aragoneses, somos desde un punto de vista legal, de cualquier otra comunidad. Puede que no nos demos cuenta nunca de ello, o puede que nos enteremos sólo cuando tengamos que resolver algún problema con la ley de por medio. Por ello, para no llevarnos una sorpresa, no está de más que sepamos de donde somos legalmente, o lo que es lo mismo, cual es nuestra vecindad civil. Hay algunas comunidades autónomas -como Aragón- que tienen leyes distintas a las del resto de España; y que sólo se aplican a los aragoneses y al territorio aragonés. De ahí la importancia de saber si somos o no legalmente aragoneses, y si tales lesyes se nos van a aplicar a la hora del temido papeleo. Es obvio que los hijos de padre y madre aragoneses, son también aragoneses, incluso los adoptados. Ahora bién, cuando el padre y la madre no son del mismo sitio, cabe la posibilidad de que su hijo tenga una de las dos vecindades, siempre y cuando se acuda al registro civil para notificarlo antes de que transcurran seis meses desde su nacimiento; si no, se le atribuirá la del lugar donde nació. La pregunta que siempre surge en estos casos es: ¿qué ocurre cuando una mujer da a luz en un avión o en un barco lejos de cualquier frontera o incluso en el extranjero? En estos casos no se aplicará ninguna ley local sino que el recién nacido será símplemente "castellano", algo así como un "inclasificado", por lo que es importante saber que cuando suceda esto, los padres han de ponerse de acuerdo inmediatamente para atribuir a su hijo, la vecindad de alguno de los dos. Como último recurso, se admite la posibilidad de cambiar de vecindad desde los 14 hasta los 19 años, siempre que la que se escoja séa la de uno de los dos padres, o la del lugar de nacimiento. Hasta el año 1.990 la mujer de fuera adquiría -al casarse con un aragonés- la vecindad de su marido ... ...lo que limitaba claramente su capacidad de elección y atentaba contra uno de los derechos mas importantes de nuestra Constitución, el derecho a la iguadad. Actualmente, gracias a Diós o al legislador, la mujer puede optar por mantener su vecindad aunque su marido no tenga la misma, e incluso cualquiera de los dos, puede pedir la del otro. Hasta ahora hemos visto que la vecindad se adquiere por nacimiento y también mediante el matrimonio, pero estos no son los únicos medios para ello, también el lugar de residencia puede determinar si la ley que nos corresponde es la autonómica o la común; así, cuando una persona lleva viviendo en un lugar desde hace mas de dos años, puede solicitar al Registro Civil que le corresponda, la vecindad de ese lugar, aunque no haya nacído en él. En cualquier caso, cuando una persona ha vivido durante diez años en un lugar, inmediata y automáticamente, se le atribuirá la vecindad del mismo, sin necesidad de petición alguna. Esto puede causar algunas sorpresas, por ello, si no queremos que así suceda, hay que acudir al registro civil y comunicar expresamente que se quiere seguir manteniendo la vecindad original, antes de que pasen esos diez años. Si por cualquier motivo se nos han pasado y no hemos hecho saber que queremos seguir manteniendo la vecindad del lugar en el que nacimos, lo único que nos queda es volver a ese lugar y residir en él durante dos años. “ En el caso de que un aragonés se vaya a vivir al extranjero, no tendrá este problema, ya que pase el tiempo que pase, seguirá siendo aragonés.” En cualquier caso, por mucho que digan las leyes, nosotros seguiremos diciendo que somos aragoneses; y aunque nuestro nombre aparezca junto a una bandera diferente, nuestro corazón seguirá conservando el sentimiento y el orgullo de esta tierra. |
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